El domingo 5 de octubre se realizó por tercer año consecutivo la cena-subasta de la Fundación Baccigalupo.
Una vez más, el objetivo fue recaudar fondos para expandir sus actividades y continuar trabajando para ayudar a que los niños, jóvenes y adultos con capacidades diferentes puedan mejorar su calidad de vida a través de la práctica del deporte.
En el distinguido restaurant Rosa Negra se dieron cita alrededor de las 20 hs importantes personalidades del deporte, empresarios, periodistas y los amigos que siempre acompañan a la Fundación.
Entre los presentes estuvieron el Ministro Consejero Sr. Thomas Kelly de la Embajada de EEUU, la tenista Paola Suárez, el ex entrenador de la selección femenina de hockey Sergio Vigíl, el entrenador de los Pumas Santiago Phelan, entre otros. Un grupo de alumnos de las escuelas de la Fundación representaron a todos los beneficiarios y recordaron que por ellos la noche cobraba verdadero sentido.
Promediando el evento se realizó la ya tradicional subasta de objetos donados por importantes deportistas. Entre éstos se encontraban una raqueta de Paola Suárez, botines autografiados de Lionel Messi, un certificado para jugar un tie-break con Gaby Sabattini, un casco de Adolfito Cambiasso, un certificado para jugar un triple con Manu Ginóbili, entre otros.
Dirigieron la subasta Pablo Duggan y Carna, quienes generaron un ambiente ameno y entretenido donde no faltaron las risas y aplausos.
La presentación de la nueva imagen institucional de la Fundación fue otro momento clave. Realizada por su Directora Ejecutiva Andrea Benaim, finalizó con una emotiva apertura de cajitas que se encontraban delante del plato de cada invitado. Cuando Cecilia Baccigalupo dio la instrucción de abrirlas, se develó el gran misterio: cada persona encontraría allí un espejito que, al reflejar su imagen, puso de manifiesto que en el proceso de crecimiento de la Fundación, cada persona fue un protagonista fundamental.
Finalmente se realizó el sorteo tan esperado entre aquellos que se adhirieron al débito automático para colaborar con la Fundación y que consistía en la posibilidad de viajar a ver a Manu Ginóbili en un partido de los San Antonio Spurs y de encontrarse en persona y conversar con él.