“Los felicito, en estos 2 años han aprendido mucho, otra vez me llevo una gran alegría por jugar con ustedes”, con estas palabras Emanuel Ginóbili resumió su participación junto a los 60 alumnos de la escuela de básquet de la Fundación Baccigalupo Deporte para Personas con Discapacidad.
A las 11.30, el múltiple campeón de los Spurs ingresó al estadio de básquet del Club Ciudad de Buenos Aires y el mismo se presentó ante los niños, jóvenes y adultos con discapacidad intelectual que lo recibieron con aplausos fervorosos: “Muchos de ustedes ya me conocen, yo juego al básquet, como ustedes, en un club de Estados Unidos y hoy vine para que juguemos juntos”. Así, durante más de 45 minutos jugó partidos con los alumnos de los tres niveles de la escuela de básquet: principiante, intermedio y avanzado. “Es un grande”, “es re alto”, “grande Manu”, “Manu pasala!” (se animó uno más atrevido) fueron algunas de las frases que se escucharon de los chicos.
“Cómo siempre que “Manu” venga a jugar con los chicos es una alegría enorme para ellos, porque pueden jugar con el ídolo máximo del deporte que practican” opinó Cecilia Baccigalupo, Presidente de la Fundación Baccigalupo –Deporte para Personas con Discapacidad.
En esta oportunidad, Ginóbili también dedicó un tiempo de su visita para jugar un triple con Carlos Schuster, quien alcanzó el máximo premio en la subasta de la cena de recaudación de fondos en 2007. “Chicos, vamos a jugar con Carlos quien ha ayudado mucho a la Fundación”, mencionó la estrella de los Spurs. Así Carlos jugó tanto con su ídolo como con los chicos.
Otra actividad que realizará la Fundación Baccigalupo junto a la estrella de los Spurs, será la participación de alumnos de la escuela de running en la maratón solidaria que llevará a cabo la Fundación Ginóbili el domingo 16 en su ciudad natal, Bahía Blanca.
En 2007, Manu fue nombrado padrino de la escuela de básquet, en esa oportunidad jugó con más de 200 chicos en cada una de las 6 estaciones deportivas que representan las escuelas de la Fundación: padel, tenis, fútbol, running, hockey y básquet.
“Chicos, otra vez gracias a ustedes y sigan adelante, el entrenamiento semanal que hacen ustedes es muy importante y los felicito por eso”, remarcó cuando en el cierre una alumna, en representación de todos, le regalo un lapicera y le dijo “para vos, para que sigas firmando muchos autógrafos”.
Hoy, dos años después, sostiene y renueva su compromiso como jugador excepcional, no solo en la cancha sino también en la vida.
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