40 jóvenes con discapacidad intelectual compartieron un momento mágico con el ciclista que obtuvo el oro olímpico en Beijing 2008. Jugaron al tenis y al basquet. Curuchet quedó encantado de ver la destreza de los jóvenes. “Di mis primeros pasos de tenis junto a ellos” comentó con alegría. Tuvo tiempo de ser un gran marcador en basquet como así también para autografiarles las remeras a los chicos y sacarse fotos junto a ellos. Los alumnos lo sorprendieron relatándole sus logros olímpicos en Beijing y obsequiándole un diploma hecho por ellos mismos. “Muchas gracias por el cariño que me brindaron, cuando quieran compartimos una bicicleteada juntos” aseguró el medallista olímpico.